El movimiento E.Leclerc. Ética

El movimiento E.Leclerc

Ética

La ética de la Firma

Desde su creación, el Movimiento E.Leclerc actúa como distribuidor consciente de sus responsabilidades. Su desarrollo se integra en una perspectiva de crecimiento sostenible, que respeta al ser humano y protege a la Naturaleza. Considerando la internacionalización general de los intercambios, E.Leclerc trabaja proactivamente para garantizar a los consumidores la calidad, la información y el respeto por el medio ambiente, y a los productores de los países emergentes, la remuneración justa de las normas sociales.

  1. Protección del medio ambiente.

    Es necesario proteger el medio ambiente contra los excesos del productivismo económico. En este frente, E.Leclerc libra batallas muy concretas; reciclaje de residuos, lucha contra el despilfarro de embalajes, lucha contra el despilfarro de embalajes, lucha contra la contaminación del agua, de las costas y de los bosques; acciones pedagógicas para fomentar el compromiso cívico. En 1996, E.Leclerc es la primera firma en proponer a sus clientes bolsas de pago reutilizables y reciclables, que permiten reducir notablemente la contaminación generada por los plásticos, cuya degradación tarda 200 años.

  2. Una concepción justa del comercio

    Aunque para el Movimiento E.Leclerc es importante desarrollar el poder adquisitivo de los consumidores, esto nunca debe suceder a costa del deterioro en la calidad de vida de los productores. Es incluso necesario que el crecimiento beneficie a los habitantes de los países en desarrollo, que a menudo producen los bienes distribuidos en Europa. La firma vigila especialmente las condiciones sociales de la producción, favoreciendo los controles y manteniéndose alerta sobre el origen de los productos distribuidos por sus establecimientos. E.Leclerc lleva a cabo acciones a favor del comercio justo, especialmente en asociación con la etiqueta Max Havelaar, para que “nuestras compras cambien la vida de los productores allá”.

    Alrededor de 100 productos de esta etiqueta se venden en los centros E.Leclerc, y la firma asume el compromiso de informar y promover este nuevo concepto entre los productores, distribuidores y consumidores. En el seno del Movimiento se fomentan también otras iniciativas de carácter cívico. La “Marca Guía”, “Esquisse”, por ejemplo, desarrolla un programa médico-educativo en India en colaboración con la asociación La Voix de lÉnfant. Este proyecto tiene por objeto construir y renovar escuelas para escolarizar entre 500 y 1000 niños en una quincena de aldeas, e incluye también la perforación de pozos de agua potable y de centros médicos para mejorar las condiciones de vida de la población.

  3. Actor dinámico en la vida social

    Dar una dimensión social a la misión del distribuidor implica también saber integrar la solidaridad en su quehacer. En ese sentido, la firma emprende numerosas iniciativas de ámbito nacional o local. Del apoyo a las acciones del Banco Alimentario y de los Restos du Coeur a las alianzas con la Liga contra el Cáncer en un programa por combatir el cáncer entre los adolescentes, o con la organización Voix de l´Enfant para promover la escolarización en India, la firma se compromete regularmente con acciones solidarias a largo plazo.